El sistema de refrigeración en los E36 y E46
Rara vez avisa con tiempo y un calentón puede costarte la culata. Así lo veo yo en el taller, y esto es lo que haría con el tuyo.

Si tienes un BMW de seis cilindros de los noventa o de principios de los dos mil, déjame empezar por lo más importante: vigila la refrigeración. Rara vez avisa con tiempo, y un calentón puede acabar dañando la culata.
La buena noticia es que, con un poco de prevención, se evita. Te explico por qué falla, cómo darte cuenta a tiempo y qué haría yo con el tuyo.
Por qué falla
En el circuito de refrigeración de estas series hay mucho plástico: el depósito de expansión, los cuellos del radiador, varias conexiones y, en algunas versiones, el rodete de la bomba de agua. Con los años y miles de ciclos de calor y frío, ese plástico se vuelve frágil.
Y aquí está la trampa: no suele romper poco a poco. Un día el depósito se agrieta o un cuello se parte, el líquido se pierde en pocos minutos y la temperatura se dispara. Si no paras a tiempo, lo que era una pieza de plástico se convierte en una culata.

Las piezas que más sufren
Estas son las que conviene tener controladas, sobre todo si no hay facturas que digan cuándo se cambiaron:
Depósito de expansión y su tapón.
Radiador, sobre todo los cuellos de plástico.
Bomba de agua.
Termostato.
Manguitos y conexiones rápidas.
Ventilador y su embrague.
Señales a las que prestar atención
Restos de líquido seco alrededor del depósito o del radiador. Un nivel que baja poco a poco sin dejar manchas en el suelo. Un olor dulce al bajarte del coche. O una aguja de temperatura que se mueve más de lo normal, sobre todo en atascos o en días de calor.
Ante cualquiera de ellas, no esperes: revísalo cuanto antes y no fuerces el coche mientras tanto.

Lo que hacemos nosotros
Cuando un coche entra en el taller sin facturas de su refrigeración, lo tomamos como pendiente. Y lo renovamos entero, no pieza a pieza: cambiar solo lo que ha roto es la forma más cara de acabar cambiándolo todo.
Al E30 Cabrio que restauramos en Royal-Blau le pusimos radiador, embrague viscoso, bomba de agua y otras piezas nuevas. Y en mi 535d, aunque es otro motor, la bomba de agua y el termostato entraron en la misma operación preventiva que las cadenas. Después, líquido nuevo del tipo adecuado y una buena purga: una burbuja de aire puede darte lecturas falsas y calentar el motor igualmente.

¿Y el tuyo?
Si tienes un E36 o un E46 y no sabes en qué estado está su refrigeración, pásate por el taller y lo miramos contigo. Mejor descubrirlo en el elevador que en el arcén.
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